
y Ntra. Señora de la Amargura
Alberto Jiménez Martínez
Queridos hermanos
Como Hermano Mayor, me dirijo a vosotros con profundo agradecimiento y emoción. Nuestra Hermandad se sostiene gracias a la fe, el esfuerzo y la entrega generosa de tantos hermanos que, a lo largo del tiempo, han sabido custodiar y engrandecer este legado que hoy recibimos con responsabilidad y orgullo.
Muy especialmente, somos una Hermandad marcada por la gran devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno, faro y consuelo de nuestro pueblo, guía de nuestras vidas y refugio en los momentos de dificultad. Su mirada y su ejemplo nos llaman cada día a caminar con humildad, paciencia y amor al prójimo, recordándonos que el verdadero sentido de nuestra Hermandad está en el servicio y en la fe vivida con coherencia.
Os animo a seguir caminando unidos, fortaleciendo los lazos de fraternidad y manteniendo siempre viva esa devoción sincera que nos identifica. Que cada acto, cada estación y cada encuentro sean expresión de nuestro compromiso cristiano y de nuestro amor a Jesús Nazareno.
Pidamos al Señor que nos conceda sabiduría para acertar, fortaleza para perseverar y un corazón dispuesto a servir siempre a los demás. Que la unión entre hermanos y la devoción a Nuestro Padre sigan siendo la mayor riqueza de nuestra Hermandad.
Recibid un fraternal y afectuoso abrazo.
El Hermano Mayor
Sede Canónica
Basílica Menor de Ntra. Sra. de la Caridad
Hermanos/as
Años de Historia
Casa Hermandad
C/Monte Piedad, 20 11540 Sanlúcar
Salida Procesional
Viernes Santo
Simbología
El fin primordial de nuestra Hermandad es dar culto público y solemne a Nuestro Padre Jesús Nazareno y a Nuestra Señora de la Amargura.
Ser hermano implica un compromiso de crecimiento espiritual continuo. La Hermandad no es solo un lugar de reunión, sino una escuela de vida cristiana.
La caridad es el rostro visible de nuestra fe. Como hermandad, tenemos el deber moral de ayudar a quienes más lo necesitan en nuestro entorno.