Nuestros Titulares
Nuestro Padre Jesús Nazareno
- s. XVII
- Anónimo
ICONOGRAFÍA
Nuestro Padre Jesús Nazareno es imagen de talla completa, en madera de cedro policromada, bellamente esculpidos cabeza, manos y pies, de una dulce y serena belleza.
En actitud itinerante, puesto que fue concebido para desfilar procesionalmente, encorvado por el peso de la Cruz, adelantando la pierna izquierda mientras que la derecha queda atrás en sostén, lo que permite poder recrearse en la talla de sus desnudos pies.
RESTAURACIÓN
Por Juan Manuel Miñarro López (1991) y por don Salvador Guzmán (2013).
Nuestra Señora de la Amargura
- s. XVII
- Anónimo
ICONOGRAFÍA
La imagen de Ntra. Sra. de la Amargura es de candelero para vestir, sólo esculpidas en madera encarnada y policromada la cabeza, con especial detenimiento rostro o mascarilla y cuello, y las manos, pues el tronco y los brazos articulados apenas se detallan, y el resto es un candelero o bastidor troncocónico. De facciones bellas y afinadas, presenta cabeza tallada frontalmente, algo inclinada hacia abajo y a la izquierda, cabellera natural ceño ligeramente fruncido, cejas bien definidas, nariz recta, boca entreabierta, dientes superiores tallados y pómulos ligeramente destacados por la policromía de tono rosado. Tiene cinco lágrimas, tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha.
RESTAURACIÓN
Reforma importante por parte de Bernardo Vidal (1782), y restaurada por Antonio Eslava Rubio (1951) y Luis Ortega Bru (1979).
San Juan Evangelista
- s. XVIII
- Diego Roldán Serrallonga
ICONOGRAFÍA
La imagen de San Juan Evangelista es de talla completa, con el tronco simplemente desbastado, sin pormenorizar, pues es para vestir, esculpidas cabeza, manos y antebrazos, y piernas hasta la ingle.
RESTAURACIÓN
Reforma importante por parte de Bernardo Vidal (1782), y restaurada por Antonio Eslava Rubio (1953) y Juan Manuel Miñarro (1991).
Santa Cruz en Jerusalén
- 1834
- Anónimo
ICONOGRAFÍA
Sección octogonal de madera de cedro recubierta de placas de carey, separadas sus piezas rectilíneas de extremos convexos por filetes de marfil con incrustaciones de plata, con cantoneras de plata sobredorada.
RESTAURACIÓN
En 1991 por Manuel Dobla, las conteras lo fueron en 1986 por Delgado López.
